Todos pasamos a los largo de nuestra vida por diversas situaciones incómodas, sin excepción.

En una entrevista de trabajo se tocan muchos “puntos calientes”, y las expectativas salariales es sin duda un tema bastante controvertido. En España no es habitual hablar abiertamente del salario ganado. Es más, incluso en los círculos más íntimos como el de amigos o familiar suele ser algo que se trate “de puntillas”, como si fuese de mala educación preguntar o saber cuánto gana un colega.

Expectativas salariales

Sin embargo este tema se trata con más naturalidad en otros países, cuestión de cultura.

Te confesaré una realidad: te guste o no es un tema del que deberás hablar con el reclutador. Tienes que preparar previamente la respuesta que darás ante la pregunta ¿cuáles son tus expectativas salariales al puesto que te ofertamos?

Respuestas como: “no es algo importante en estos momentos”, “estoy abiert@ a escuchar” o “prefiero no responder” van a hacerte un flaco favor. Con esto puedes conseguir dos cosas. La primera es alargar de forma innecesaria el tiempo de la entrevista porque el reclutador necesita saber este dato sí o sí para continuar, y la segunda es que te “auto-descartes” del proceso de selección si te cierras en banda y no das el dato.

Entiendo que muchas veces no sabes cuál es el salario que realmente quiere ofrecer la empresa, y oculta este dato hasta el final. Aun así hay que dejar a un lado los prejuicios y hablar del tema.

¿Cuál es tu miedo?

No es capricho ni ganas de cotillear del entrevistador. Piensa que en el proceso de selección hay que contar con numerosos factores para la evaluación de los candidatos. La empresa que oferta el puesto de trabajo tiene una necesidad para la que busca un perfil profesional determinado y al cual podrá pagar una determinada cifra anual. Además, recuerda que la entrevista es confidencial, sólo se pueden usar los datos que aportes para el proceso de selección en el que participas.

Tómatelo con calma, intenta no adoptar una postura ” a la defensiva” y estar abiert@ a escuchar. Si el reclutador no te da la cifra del salario que van a ofrecer es porque la empresa no quiere que lo haga, así que no podrás hacer nada al respecto. Por desgracia, y según mi experiencia vivida, es lo más habitual. Yo no estoy de acuerdo con esta práctica, pero mi misión ayudarte a enfrentarte a la realidad.

Hablando se entiende la gente (¡hasta con los de Recursos Humanos!)

Y aquí entra en juego una afirmación que te ayudará y ahorrará mucho tiempo: sé realista.

Evalúa lo que ganas (o ganabas) anualmente y piensa una banda salarial en la que aceptarías el empleo.

Si tu salario anual es de 6 cifras te doy mi enhorabuena, pero no es lo habitual. ¿Tienes miedo a que rechacen tu candidatura por tu salario?

Haz una evaluación previa de tu situación:

Si crees que tu salario está por encima de lo que van a ofrecer:

¿Cuál es tu situación actual? (trabajas o estás desemplead@)

¿Encaja la oferta de trabajo con tus expectativas profesionales? (toca sincerarse, si no es así te harás un flaco favor aceptando un empleo que a la larga te haga infeliz)

En el caso de que la oferta encaje perfectamente con tus aspiraciones, ¿qué problema hay? Explica al entrevistador cuál es tu salario actual (o último salario percibido), y las razones por las que estarías dispuest@ a ganar algo menos en el nuevo puesto. De este modo dejas la pelota sobre el tejado del reclutador y la empresa. Tú ya te has sincerado.

Si crees que tu salario está muy por debajo de lo que van a ofrecer:

En esta situación probablemente pensarás que al dar la cifra el reclutador llegará a la conclusión de que no eres válid@ para el puesto. Además, ten en cuenta que es posible que el salario que ofrezcan no sea tan alto como te pensabas (por desgracia suele suceder).

¿Realmente encajas perfectamente con las funciones del puesto ofertado?, ¿crees que eres capaz de desempeñar el puesto sin problemas? Si crees que sí sé sincer@ y no mientas sobre el salario, ¿para qué? Es un dato que no es difícil comprobar, y si el entrevistador descubre el engaño ya sabes lo que pasa.

Sea como sea tu situación ten clara tu banda salarial de confort para el puesto ofertado. Si deseas que se componga de un fijo más variable, el número de pagas (12 , 14…) etc.

Si demuestras agilidad y firmeza en esta cuestión demostrarás que te has preparado previamente la entrevista, y que realmente te importa.

Recuerda: dialogando nos entendemos todos. No es necesario que esta cuestión se vuelva en un rato incómodo para nadie. Si tienes claras tus prioridades todo marchará bien… Y si finalmente no llegas a un acuerdo económico con la empresa no pasa nada, ese trabajo no era para ti.

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